20thNoviembre
Sin efecto secundario
Cuando ha llegado el momento de darle vida a una idea lo sabes, aunque lleves tiempo dándole vueltas y contemples, no sin cierta culpa, el rosario de excusas que te cruzan por las sienes y te hacen postergarla días, semanas, meses, incluso años ese momento donde dices ¡Ahora!, ese momento maravilloso donde, en menos de una fracción de instante, comprendes por qué no podía haber sido de otra forma.
Este blog es esa idea que con olor a primavera intensa -todas lo son por su propia naturaleza, pero esta del 2009 especialmente– emprende su viaje por los intrincados senderos virtuales de la red, esa tela de araña sempiterna donde el mundo real y el Matrix, de esa parte de la raza humana que hoy por hoy tiene acceso a la red converge.
Yo soy parte de esa parte de la humanidad que tiene acceso a la red, yo soy un ser humano -mujer y encantada por ello- que hoy hace su incursión en el universo blogosferico, si me permitís la expresión, con la intención de compartir aprendizajes, hallazgos, pistas, compañeros y maestros que a lo largo de mi camino vital han aligerado y aligeran mi equipaje, bendecido mi existencia y movido mi corazón hacia la comprensión y la certeza de ser parte de esa trama infinita de la que todos y todo formamos parte, desde la brizna de aire más pequeña , hasta la nebulosa más lejana , desde el más ignorante de los seres humanos al más iluminado.
Si el mundo en el que yo y todos nosotros hemos nacido, este que padecemos y disfrutamos, este que se nos desmorona delante de nuestras narices ha sido “orquestado” por unos personajes en la sombra cuya misión es mantenernos en la más absoluta ignorancia e inconsciencia y cuyos “efectos secundarios” estamos padeciendo todos de una manera o de otra, sinceramente, no lo sé. Me gusta más imaginar que hay un plan más bello y luminoso para cada uno de nosotros en el contexto de la eternidad del alma, para la cual esta inmersión en la materia de la tercera dimensión a la que pertenece nuestro planeta no es más que un trazo, un nuevo escalón donde nutrirse de nuevas experiencias para continuar el camino de vuelta a casa.
Y si en ese viaje de vuelta va implícito enredarse, perderse, buscarse, encontrarse, olvidarse del origen y vivir una “temporadita” inmersos en un sistema basado en el tener y no en el ser, en la forma y no en el fondo, en las partes y no en el todo que nos zarandea y nos invita a buscar respuestas, cuestionarnos el circo, anhelar algo que no sabemos precisar o buscar fuentes para saciar nuestra sed, para cumplir el plan, pues ¡¡¡bendito viaje!!!
Porque que aburrido sería existir en un mundo sin experiencias que te inviten a desafiar tus visiones y creencias, sin posibilidad de seguir aprendiendo de los aciertos y los errores que finalmente te ayudarían a realizar ese Plan que los grandes maestros de la Humanidad conocen y siguen.
Y créeme que aunque esto suene jodidamente místico y poco realista es mucho más reconfortante y real que creer que aquí no hay más cera que la que arde y que si en el reparto de papeles te ha tocado uno extremadamente duro, pues te aguantas y punto.
Pero que sea reconfortante presentir o saber, como quieras llamarle, que hay un “PLAN” que justificaría el propósito de ese loco y doloroso aprendizaje a veces, no nos exime de la dejadez y la falta de conciencia con la que exigimos responsabilidades a otros de errores que también nosotros cometemos. Todos somos responsables en esta nave azul con la que surcamos el espacio en un lateral de la Vía Láctea y a la que llamamos Tierra.
Y si realmente quieres despertar y comprender de que va todo esto, el destino cual Aladino complaciente atraerá hacia ti en forma de “casualidades, libros, seres, maestros, sueños, encuentros, intuiciones, a modo de tic tac acompasado, a veces, y atronador otras, que te irán despertando a la posibilidad de vivir, lo más conscientemente posible aquí y ahora, conectado a la fuente infinita de paz, alegría y gratitud que tu y cada uno de nosotros llevamos dentro.
Sin efecto secundario es el lápiz virtual que elijo para compartir contigo el equipaje sutil que me ayudó y ayuda a ser más consciente, más humana y más comprometida en la maravillosa aventura de vivir.
Seas quien seas, te doy las gracias por dejarme entrar en tu mundo y te doy la bienvenida sincera al mío, deseando que nos enriquezcamos mutuamente.
Seguramente, y me alegrará si así es, conocerás muchos de los temas, asuntos y personas-maestros-as de los que en este blog daré buena cuenta, a raíz de mis experiencias con ellos, otros, quizás los descubras aquí , quien sabe….
Y a estas alturas, si no me conoces, lo que será bastante probable, te preguntarás que quien soy yo y que donde está mi currículum.
Yo soy una eterna caminante a la conquista de mi ser interior.
Ese es el mejor curriculum que puedo ofrecerte. Lo demás lo irás descubriendo…
Paz dice 29th Diciembre @ 19:21
Una persona que te quiere no hace un comentario negativo en público y anónimo, para arrojar dudas sobre esta persona, a la que muchos no conocemos.